Youtubers, del sueño americano al sueño Andorrano.

Youtuber, streamer, influencer… si eres nacido en mitad de los 80 o antes puede que sepas que significan medianamente todos esos términos, e incluso a lo mejor puede que conozcas o sigas a alguno que otro, y estés en la “onda”. En cambio si eres de los nacidos a partir de los 90 forman parte de tu identidad, de tu día a día, ellos son el ahora, las grandes figuras de la comunicación actual,  y los grandes ídolos de masas a los que sigue una gran parte de la juventud actual.

Por si fuera poco, hoy están más de actualidad que nunca, ya no sólo para los de su propia generación, sino para todas esas generaciones anteriores que los miran de reojo observando y analizando las claves de sus éxitos. 

Youtubers y Andorra

Como no podía ser de otra manera, la razón por la que ya no pasan desapercibidos entre ninguna de las anteriores generaciones, es por un tema de discusión bastante anclado en nuestra sociedad, y que ahora en tiempos de pandemia no ha hecho más que intensificar. Hablamos de la evasión de impuestos, y del éxodo de una buena parte de esos jóvenes influencers a Andorra, bajo el ya archiconocido discurso de “en España se pagan muchos impuestos”, o “aquí siempre pagan los mismos”, entre otros. 

No es la primera vez que Españoles famosos se mudan al país vecino, donde las grandes fortunas ganas cerca de un 40% menos de impuestos, todo sea dicho. Ahora le ha llegado el momento a los nuevos famosos, a un grupo de jóvenes los cuales a través del uso inteligente de la tecnología y las redes se han lanzado a la fama, especialmente entre el público joven. ¿Será el peso de la fama, el dinero o la repercusión lo que los empuja a ello? ¿La inmadurez de muchos? ¿O simplemente esa cultura que nos imponen de querer ganar más de forma sistemática? 

Vuelta a la actualidad del debate moral de sí se debe de tributar en tu país, o irte allá dónde se paga mucho menos en relación a lo que ganas. No hablamos de estar más o menos de acuerdo de la buena o mala gestión de los impuestos, que nos podría dar para otro debate, realmente hablamos de si es moral y éticamente correcto trasladar tu residencia con todo lo que ello conlleva, separarte de la familia y amigos, o pasar de vivir en la costa o en la ciudad hasta la montaña, aunque no te guste, por el simple hecho de pagar menos. 

La pregunta es, ¿por qué tantos en tan poco tiempo? ¿Hay alguien detrás de este movimiento? ¿Una inmobiliaria andorrana ha hecho un exquisito trabajo de Marketing? ¿O es simplemente por el efecto llamada de sus propios estilos de comunicación? Quizás sea más por esto último, y por su enorme poder de influencia sobre sus públicos lo que los ha puesto en el foco de todas las miradas e instituciones. 

Es más que palpable el miedo que todas estas anteriores generaciones tienen a que se vuelvan ejemplos de estas prácticas entre los más jóvenes y lo vean normal. Por suerte o por desgracia, la vida son etapas, y hasta se entiende que un joven inmaduro con dinero, fama e influencia se siente intocable y promulgue con el mensaje “individualista liberal”. 

Otra cosa ya es la reputación y las consecuencias a largo plazo, las que puedan suponer un fuerte peaje para muchos de ellos. La realidad es que muchos de sus seguidores estudian en colegios públicos, estudian o estudiarán para ostentar un cargo público, y otros muchos lamentablemente a día de hoy ya hacen un gran uso de los servicios públicos. 

De entre todos emerge uno con luz propia, el cual afirma comprender y argumentar las razones por las que se van sus compañeros de profesión, pero él decide quedarse. Un simpático joven de Bilbao, de nombre Ibai, y de apellido LLanos. No hace falta ser un especialista del mundo Youtuber para darse cuenta que este chico sabe como funciona esto del mundo de la comunicación. Este Ibai tiene algo diferente al resto, sabe lo que dice, cómo lo dice, cuándo y a quién. En resumen sabe llegar a su audiencia transmitiendo el mensaje correcto en cada momento., y para colmo también parece ser el más listo en esto de la reputación.  

Él ya ha dejado clara su postura al respecto, bien clara y contraria al resto de sus colegas de profesión. «Me quedo en España». Me quedo porque se come y se vive mejor que en ningún sitio, porque aquí tengo a mis amigos y familiares, y porque considero que si gano mucho tengo que pagar más impuestos. A pesar de todo, me sale a cuenta seguir viviendo en España”. No hace falta decir más.

Ahora bien, razones aparte toca evaluar el proyecto a largo plazo de la reputación de cada uno. Damos por hecho, que la trituradora mediática actual pasará por encima de todos los nuevos Andorranos, y elevará aún más a la figura patriótica de Ibai. Intencionado o no, Ibai se ha ganado la simpatía y reconocimiento de otro público, que hasta ahora no lo seguía, este más senior, pero no menos usuario y seguidor de las redes sociales. Hagan sus apuestas y estimaciones, ¿en qué porcentaje crecerá el número de seguidores de Ibai? ¿Qué nuevos proyectos le saldrán? 

Sea como fuere, no se trata de culpar ni mucho menos a cada uno de los chicos que decidió irse del país para pagar menos. Lo que sí está claro, que el claro vencedor de este maratón es un simpático chico vasco, con muy buenas cualidades, que se ha ganado un fuerte aumento de reputación positiva a largo plazo, y por el momento, también un puñado de seguidores…

En unos meses o años tocará ver como muchos de los que emigraron, ante posibles aumentos de “haters”, casos de investigaciones de hacienda, falta de anunciantes o simplemente añoranza, vuelven a casa pidiendo disculpas. Para aquel entonces, ese tal Ibai ya les habrá “comido la tostada”, válgase la ironía, en esto de la reputación. 

Artículo realizado por Patricio Crespo